12 mar. 2013

Integral de los 3000. Segundo día.

Integral de los 3000. Segundo Día: De la Laguna Vacares al Refugio de la Caldera.

Enlace del Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4105008


A la mañana siguiente tras haber desayunado como campeones, y con el cuerpo algo dolorido tras la jornada de ayer, subimos al puntal de Vacares y al de las Calderetas.





Desde aquí el puntal del Goterón es una pared, si lo atacáramos siguiendo la línea de la integral pura, por lo que decidimos dar un pequeño rodeo e intentar subir por la cara norte de la Alcazaba, entrando por algún vasar. 
Una vez  nos encontramos en este lugar, tuvimos que realizar algunas trepadas en las que teníamos que tener cuidado con las piedras sueltas. Salimos a la cuerda que hay entre la Alcazaba y el Goterón, tras pasar por alguna que otra repisa y destrepe subimos al Goterón. Parecía mentira que esto se pudiera subir y aquí estamos. 






Abandonamos El Puntal del Goterón para volver al canuto y coronar la Alzazaba


Una vez en la zona alta la Alcazaba es bastante plana, aunque parezca mentira.

Bajamos hacia los tresmiles que quedan alrededor de 7 lagunas. Aquí tenemos dos picos que son la Cornisa justo antes del Colaero por el que bajamos a 7 lagunas y otro que se sale de la cuerda de los 3000,  el Peñón del Globo.

Camino del Puntal de la Cornisa. Al fondo el Peñón del Globo y Tajos Coloraos.






Volvimos sobre nuestros pasos en busca del puntal de 7 lagunas, aunque yo decidí junto con Emilio, darme un baño en la laguna Altera, y comer algo que estaba muerto de hambre. Mientras José y Miguel, aprovecharon para subir al puntal mientras que yo me bañaba. Y echarnos fotos en plan paparazzi bañándonos en pelotas, espero José que las hayas borrado, por el bien de la humanidad..
En este punto teníamos un problema con el agua, apenas nos quedaba y el agua que disponíamos era potabilizada que teníamos de la Laguna de Vacares. Al final cogimos un poquito de agua que brotaba  a ras del suelo.
De aquí partimos a la Laguna Hondera, a echarnos un ratito en la hierba y descansar, pues la mañana había sido bastante dura.


Siete lagunas unos de los lugares mágicos de Sierra Nevada

Una vez reposada la comida, el vino y la siestecita, ¡ponte tú a subir la cuesta del resuello! Como diría mi amigo Kiki, "se me escapo un peo como un membrillo". A partir de aquí la fatiga de mis piernas empezó a ser acusada, poco a poco me fui quedando atrás mientras que mis compañeros de fatiga, iban a un ritmo que yo no podía seguir. 
Laguna Hondera y el nacimiento del río Culo de Perro. 



Por fin terminamos esta infernal cuesta para situarnos en la "Loma de los Mulhacenes" Un canchal de Piedras. Dejamos las mochilas para dirigirnos al Mulhacen II, para hacernos la "arretrataura" con un viento infernal.

Foto a contraluz con la cámara cogida por piedras. El viento te arrancaba hasta las pestañas. ¡Para salir volando!
Tan sólo nos queda por conseguir la máxima cota, la montaña más alta. Así que sin más no pusimos a realizar el último esfuerzo siguiendo la cuerda que separa estas dos cimas.
Restos de ventisqueros. 
 Por fin llegamos al Mulhacen...



... es hora de hacer balance de lo que llevamos y de lo que nos queda.

Lo que llevamos, vistas hacia el noreste.


Cara norte, con la laguna La Mosca.

En lo más alto de la península.

























Cara suroeste, lo que nos queda.




Una vez realizadas las millones de fotos de rigor, nos quedaba la tediosa bajada hacia la caldera por la cara oeste del Mulhacen, con las rodillas que parecían de cartón, y que apenas podía ya flexionar. Hasta que por fin llegamos al refugio de la caldera, que estaba a tope de gente. así que tras deliberar si dormir a la intemperie o dentro, optamos por dormir en el suelo del refugio, no sin antes repostar agua un poco más abajo de la laguna en unas chorreras. 

Aprovecho para manifestarme en contra de la gente que usa el refugio como si fuera un hotelito donde hacer noche en verano en la sierra. Había gente que apenas llegamos ya estaban acostados, lo cual me parece bien porque en montaña ya se sabe que hay que acostarse temprano porque se madruga mucho, ahora que esa gente que cuando llegamos casi a las 21 estaba acostada y que a la mañana siguiente cuando nos levantamos a las 7  (que para mi es tarde) seguían durmiendo, que desayunamos y que cuando nos fuimos seguían durmiendo, me parece que no tienen vergüenza  "los refugios vivaq abiertos no son un hotel". 
Así que dicho esto me despido hasta el siguiente día.


Llegando a la Caldera

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